DE LA MANO DE BRUNO FERNANDES Y POGBA LOS RED DEVILES GOLEAN DE MANERA APABULLANTE A UNA LOBA HERIDA

Una locura la que se vivió en Old Trafford juanáticos. El Manchester United no nos dejó parpadear y aprovechó de buena forma las lesiones de la Roma para poner un pie en la final de la Europa League con un contundente 6-2.

El partido comenzó de forma intensa para los Red Devils, que antes de los 10' se hicieron notar en el marcador, en una muy buena triangulación entre Pogba, Cavani y Bruno Fernandes, este último logró entrar al área libre de marca para picar la pelota ante la salida de Pau López y así anotar el primero.

Pero tan solo unos minutos más tarde, el mismo Pogba se barrió con los brazos extendidos en el área y la jugada que un principio parecía no prosperar, terminó siendo señalada por el VAR como pena máxima, que ejecutaría de forma perfecta Pellegrini para empatar el marcador 1-1.

El partido parecía ser dominado por el Manchester, pero a los 33´ Spinazzola capitalizó un latigazo por la banda de la izquierda, que pasó por los pies de Mkhitaryan para que éste asistiera de forma fantástica a Džeko y así poner el gol que le daba la vuelta al marcador.

Al término del primer tiempo la Roma había quemado sus tres ventanas de cambio, tuvo que sustituir a Veretout, Pau López y Spinazzola por lesión. 

Apenas dos minutos de comenzada la segunda mitad, Cavani se volvió loco y nos regaló el mejor gol del partido, los de la Roma aún estaban en el vestidor y en un contragolpe por parte de los rojos el Matador la colgó del ángulo superior izquierdo del arquero, que solo fue espectador de tan maravillosa definición.

 Al 63´ el arquero suplente Mirante se equivocaría a favor de los locales, escupiendo el balón al centro del área donde Cavani y su olfato goleador lo esperaban para poner el 3-2. El segundo del uruguayo en su cuenta personal.

El cansancio de los de la Loba era evidente y una acción muy polémica aparecería al 70´, cuando una barrida a destiempo de Smalling seria marcada como penal, de esta forma Bruno lo canjearía por gol, para aumentar la ventaja de su equipo y conseguir su doblete.

El Manchester United seguía empujando para dejar sentenciado el partido y una jugada de laboratorio se dio en un tiro de esquina. El balón fue retrasado para Bruno Fernandes quien metía un sutil balón para la cabeza de Pogba que terminaba metiendo el balón en las redes y daba pie a la goleada.

Para ponerle la cereza al pastel el recién ingresado Greenwood se escapó de los defensas para culminar su jugada con un disparo cruzado que terminó venciendo al arquero. Gol que dejaría el marcador 6-2 a favor de un Manchester United que ya puede ir pensando en la final.