Argentina, equipo que muchos consideran uno de los más poderosos del Mundo, esta vez sufrió, y mucho, a manos de la “Cenicienta”, Arabia Saudita. Ante quienes cayeron 1-2 en su debut en Qatar 2022. No, no es fake news.

El debut de los albicelestes parecía puro trámite, pero lo hermoso del deporte es que todo puede pasar y este duelo del Grupo C fue la prueba.

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La Albiceleste estaba tan confiada, igual que nosotros, que el resultado se daría por sí solo, que desde el minuto 8 comenzaron las acciones favorecedoras para llevarse la victoria.

Un penal llegaba para que Messi con ello abriera el marcador al minuto 10, y con esto el astro argentino tenía un debut de ensueño en su último Mundial, Qatar 2022.

Tal era la confianza de llevarse los sudamericanos, que tanto Messi y compañía se dieron el lujo en el primer tiempo de fallar anotaciones. Marcarlas desde fuera de lugar.

En total fueron tres, dos de Lautaro Martínez y una de Messi. Esto como si fuera una burla velada hacia el rival.

Pero la realidad siempre supera la ficción, y los de Argentina lo vivieron en carne propia en el segundo tiempo.

Arabia Saudita saca la garra ante Argentina

Cuando parecía que simplemente buscarían una anotación para reafirmar su poderío, Arabia Saudita los tomó completamente por sorpresa.

Al minuto 48, Saleh Al-Shehri marcaba a favor de los árabes por primera vez en esta Copa del Mundo, y el empate parecía un respiro por un instante para los asiáticos.

Juanáticos, seamos sinceros, creímos que ese empate iba a durar unos minutos, y que Messi y sus muchachos acabarían con ese momento de felicidad en un dos por tres.

Pero ¿qué creen?, que el deporte nos regaló uno de los momentos más bellos, y es cuando el “débil” demuestra que el ímpetu puede en ocasiones ser el ingrediente secreto.

Pues a los pocos minutos, Arabia aprovechó el desconcierto de los argentinos por la primera anotación en contra, y al 53′, ya marcaban el gol de la ventaja.

Esto gracias a una descolgada, que terminó por definir Salem Al-Dawsari, quien le dio el 2-1 a los asiáticos.

El equipo sudamericano comenzó a mostrar un poco de desesperación pues el balón no se metía a la portería como en teoría debería hacerlo.

Pero una vez más el futbol demostró las razones por las que es mágico, ya que nada está escrito, sin importar el talento individual. Y la prueba es que el marcador finalizó 1-2 a favor de los árabes.