El Barcelona derrotó 1-0 al Atlético de Madrid en un vibrante duelo correspondiente a la jornada 15 de LaLiga disputado en el Estadio Olímpico Lluís Companys. El solitario tanto fue convertido por Joao Félix, jugador propiedad del cuadro colchonero, quien se vengó de su actual club con un importante gol que le da aire al cuadro catalán.

El cuadro blaugrana salió desde el inicio decidido a mostrar su mejor versión. Con una fluida salida de balón,dominio en la medular y mucha movilidad en ataque, el Barça avisó pronto con chances de Lewandowski que no encontraron portería. La visita dependía de transiciones esporádicas que no inquietaron demasiado.

Tras un primer cuarto de hora intenso, llegaría el ansiado gol catalán tras una fantástica jugada colectiva. Iñaki Peña inició la maniobra, Pedri habilitó a Koundé y este a Raphinha para que el brasileño cediera a Félix, quien definiera sutilmente ante Oblak. Un verdadero golazo para adelantar al Barcelona.

El 1-0 era premio al gran funcionamiento del equipo de Xavi en la etapa inicial. Incluso Félix estuvo cerca de aumentar pero el poste escupió su remate. Atlético dependía de llegadas aisladas y no lograba imponer su juego. El Barça merecía más con su efectividad en ataque y solvencia defensiva.

Tras el descanso, Simeone movió el banco en busca de mayor presencia ofensiva. Griezmann se retrasó a la creación y Correa ingresó en punta. Ese cambio le dio más manejo de balón al Atleti, que emparejó algo las acciones pero sin inquietar demasiado.

El trámite se volvió de mayor paridad con el correr de los minutos. Ambos generaban ocasiones, aunque las más claras seguían siendo locales. Raphinha estrelló un zurdazo en el poste cuando ganaba en velocidad. Luego, Correa obligó a una gran estirada de Iñaki Peña para evitar la igualdad sobre el final.

Con más corazón que juego, el Atlético cargó sus baterías en los minutos finales en busca por lo menos del empate. Tuvo buenas opciones de pelota parada que Peña –figura del cotejo- desactivó con solvencia. También avisó con un cabezazo de Giménez que pasó muy cerca.

Pero la más clara fue un potente disparo de Correa dentro del área chica que el arquero español desvió con el pecho cuando la pelota se metía contra el segundo palo. Salvada monumental para asegurar la victoria 1-0 del Barcelona, vital para sus aspiraciones en LaLiga.