Gilberto Mora es no solo la joya de la Selección Mexicana sino que además, medios de comunicación mexicanos ha revelado no solo que el jugador nunca ha tenido novia, sino que también han dado cuenta de cuál es la verdadera obsesión del jugador, fuera del futbol.
Gilberto Mora nunca ha tenido novia y el celular o le afecta
De acuerdo con una publicación del medio AS, Gilberto Mora nunca ha tenido novia y está acostumbrado a estar sin el teléfono celular pero lo que más sorprendió es que su verdadera obsesión es el pádel.

Y es que en el reportaje del medio ya mencionado se habla de aspectos poco conocidos de Morita pero se destaca que además, desde muy joven se veía que era diferente a sus compañeros.
Toda esta información fue revelada por Javier Camacho, amigo del jugador y con quien compartió vestidor mientras los dos jugaban en las inferiores de Xolos de Tijuana, en donde el futbolista poco a poco fue destacando hasta ser descubierto por Juan Carlos Osorio.
Con rumbo a Europa
Luego de haber estallado en el Mundial 2026, Gilberto Mora ha llamado poderosamente la atención de equipos como el Barcelona y el Manchester United, además que desde hace meses el Real Madrid le sigue la pista.
Por ello es casi un hecho que el jugador ya tendrá a un equipo esperándolo en Europa cuando se concrete su salida, lo cual sucederá cuando el futbolista cumpla los 18 años ya que debutó en el Mundial 2026 con tan solo 17.
Esto lo ha hecho entrar en los récords de la Copa del Mundo por lo que su llegada a la Selección Mexicana ha sido otro de los puntos fuertes en el Tri de Javier Aguirre, entrenador que ha expresado que la joya no teme tener el balón.
Datos clave:
- Medios mexicanos revelaron que Gilberto Mora nunca ha tenido novia y que su mayor afición fuera del futbol es el pádel.
- También se dio a conocer que el jugador no depende del teléfono celular y está acostumbrado a pasar tiempo sin usarlo.
- Su excompañero en las fuerzas básicas de Xolos, Javier Camacho, contó que desde niño destacaba por ser diferente al resto.
- Mora fue descubierto en Tijuana por Juan Carlos Osorio, quien impulsó su desarrollo.





