La travesía de la selección de Irak por tierras aztecas llegó a su fin, pero el vínculo que forjaron con México parece que será eterno. Tras conseguir su clasificación a la Copa del Mundo 2026 en una eliminatoria que rozó lo épico, los “Leones de Mesopotamia” abandonaron territorio mexicano a puro agradecimientos para una afición que los apoyó incondicionalmente.
Irak y su ‘amor’ por México tras ganar repechaje
El ambiente en el vestidor iraquí era de una euforia total. Tras dejar en el camino a Bolivia, la figura del equipo, Zidane Iqbal, no ocultó su emoción. El volante dejó claro que el apoyo recibido en Monterrey superó cualquier expectativa, afirmando que ahora considera a México como su segundo hogar.
“Los recuerdos que me llevo son increíbles; siempre tendré a Monterrey en mi corazón”, confesó el futbolista iraquí. A su vez, destacó la calidez de a nivel cultural y agradeció a la gente que los impulsó a hacer historia en una sede que les resultaba ajena pero que terminó siendo su fortaleza.
Por otro lado, el mediocampista Kevin Yakob también elogió la hospitalidad de los mexicanos. Reconoció que al llegar existía cierta incertidumbre sobre cómo sería el recibimiento para una selección tan lejana al país, pero esas dudas se disiparon apenas pisaron el césped del Gigante de Acero.
“Vinimos sin saber qué esperar y nos acogieron como si estuviéramos en casa”, señaló Yakob muy conmovido en los festejos. En nombre de sus compañeros manifestó que la plantilla recordará de por vida lo sucedido en este repechaje, destacando que el respaldo de los fanáticos mexicanos fue el motor que los ayudó a asegurar su boleto al Mundial 2026.





