La salida del Mazatlán de la Liga MX se ha convertido en una pesadilla logística para los miembros del proyecto de los Cañoneros. Con la confirmación de Mikel Arriola sobre la venta de la franquicia para el Apertura 2026 tras ser adquirido por el Atlante, surge la pregunta que solo la directiva puede responder: ¿Qué sucederá con los futbolistas del equipo sinaloense después del Mundial 2026?
Mazatlán debe solucionar problema de plantilla
A diferencia de otras situaciones similares, esta vez hay una compra de franquicia de por medio. Esto genera un vacío legal y operativo que aún resta por resolverse.
Los Potros de Hierro cuentan con su propia estructura, cuerpo técnico y una plantilla en la Liga de Expansión. Es decir que no tienen espacio suficiente para recibir al plantel de Mazatlán en el próximo semestre.
El experimentado Sergio Bueno, flamante estratega del Mazatlán, confesó que a nivel interno la comunicación de su futuro ha sido nula. “Ese escenario lo desconozco total y absolutamente”, declaró. Además, admitió que los directivos cañoneros aún no manifiestan cuál será el destino de los empleados, cuerpo técnico y futbolistas.
¿Qué opciones tienen los Cañoneros para sus futbolistas?
Ante este panorama desolador, la directiva sinaloense cuenta con tres alternativas para definir el futuro de sus jugadores. En principio, deberán responder legalmente por los contratos vigentes, ya sea abonando lo que resta del vínculo o buscando acomodo en otros clubes.
Está claro que los futbolistas que terminen contrato a fin de semestre, se irán como agentes libres y deberán encontrar nuevo club. Los representes de estos elementos ya vienen trabajado en eso.
Por último, la opción que resulta más rentable para el Mazatlán es poder vender a sus jugadores más destacados. Esto le serviría para poder recuperar algo de la inversión antes de abandonar la plaza de Liga MX.






