Finalmente, se confirmó lo que muchos fanáticos de la UFC tanto esperaban. Conor McGregor, uno de los luchadores más mediáticos de todos los tiempos, vuelve al octágono tras 5 años de ausencia para UFC 329, donde protagonizará el combate estelar ante Max Holloway en una pelea por el peso wélter. Será un gran desafío para el irlandés, que enfrentará varios obstáculos en este regreso.
Conor McGregor está de vuelta y ha sido anunciado para el combate estelar de UFC 329 ante Max Holloway. El evento se celebrará el próximo 11 de julio en el T-Mobile Arena de Las Vegas.
La vuelta de ‘The Notorious’ genera muchas expectativas y, a su vez, muchas dudas. El excampeón mundial de peso pluma y peso ligero se ve ante distintos retos de cara a este combate.
Los 5 años de inactividad
El principal punto de duda sobre lo que puede ser la nueva pelea de Conor McGregor es su tiempo de inactividad, ya que 5 años sin subir al octágono es una verdadera eternidad. El irlandés es conocido por su impresionante striking, pero llegando con 37 años y una larga pausa, se desconoce si mantiene el nivel que lo llevó a lo más alto.

Más de 6 años sin victorias
Más allá de su inactividad, también hay que poner sobre la mesa el hecho de que McGregor viene de dos derrotas ante Dustin Poirier, acabando la última de estas en el año 2021 con una fractura en la pierna.
Una vida de excesos y conflictos
En este tiempo de pausa, Conor McGregor no solo estuvo alejado del deporte de alto nivel, sino que también ha reconocido que tuvo problemas con el alcohol y otras sustancias. Además, estuvo envuelto en distintas polémicas, llegando incluso a ser arrestado por un caso de agresión sexual.
Un Max Holloway vigente
En el combate de Conor McGregor también hay que analizar a su rival. Con 34 años, Max Holloway se ha mantenido activo dentro de la UFC y, pese a su reciente derrota ante Charles Oliveira, que le costó el título del BMF, ha demostrado que mantiene su nivel y que es uno de los grandes nombres de la compañía, algo que puede representar una amenaza para el irlandés.

Hambre de revancha de Holloway
Además de estar en un momento ideal para afrontar un reto como este, Holloway tiene una motivación extra para este combate, y es su primer combate contra Conor en el año 2013. En aquel momento, el hawaiano aún buscaba establecerse dentro de la compañía y cayó en su pelea ante el europeo. Ahora, siendo ya una estrella, buscará su venganza.






