Pumas se despidió del Apertura 2022 de una forma poco agradable para sus aficionados. Esto ocasionó que las redes sociales estallaran y pidieran la salida del timonel auriazul, Andrés Lillini.

Pero todo señala, que, por el momento, Lillini está atado con velcro en el banquillo de los Universitarios. Pues a pesar de no cumplir con los objetivos aseguró que no piensa renunciar.

En conferencia de prensa tras caer ante Puebla, Andrés aseguró que no se hará a un lado del club a pesar de no poder acceder a la Liguilla. Esto sin importar que tuvieron refuerzos de importancia como Eduardo Salvio o Dani Alves.

“Bajarse del barco lo veo como una cobardía de ir y decir me voy, el esfuerzo no lo saco de mi cabeza. Después hay situaciones que a nivel institución se manejan y me lo dirá la dirigencia. No hay que esconder nada, es muy simple en el futbol”.

Andrés Lillini

De acuerdo al timonel de los felinos, su agradecimiento con la directiva, así como con los aficionados es más grande que su decepción por no seguir en el torneo.

“Estoy muy agradecido, el presidente y Miguel Mejía Barón nunca me dieron la espalda en los momentos más difíciles. No es una cuestión mía. Bajarme de un barco, nunca me bajé en lo profesional y humano. Yo tomé este equipo dos años y medio atrás y hemos pasado momentos muy buenos y tres momentos muy malos. Se pondrá todo en la balanza”

Andrés Lillini

¿Qué falló en Pumas?

Lillini también aprovechó para destacar que aprendió cosas muy específicas este torneo. Una de ellas fue no quitarle la presión al equipo luego de las expectativas que se crearon. Sobre todo, luego de la llegada de Dani Alves.

“Se creó una situación que no era propia del equipo, teníamos que arrasar y no es una cuestión de nombres y apellidos. Quizás me faltó bajarle los decibeles al grupo y tuve que mejorar eso de quitarles presión a ellos y no crear falsas expectativas”.

Andrés Lillini

Para el timonel de Pumas, la responsabilidad no debe de caer en un solo jugador, sino del trabajo en conjunto para que realmente se noten las mejoras.

“No tenemos un jugador que pueda ganar solo un partido y dependemos que cada uno esté en su mejor nivel. Que físicamente estén bien y tuve que bajar expectativas de todo lo que se había creado que para mí no fue cierto. El aprendizaje queda y quien más aprende soy yo. No cometeré los mismos errores porque sí lo hiciera sería un burro. Fue un palazo en mi cabeza”.

Andrés Lillini

También aprovechó para apuntalar este torneo como un “fracaso” y reconoció que no cumplieron los objetivos que se trazaron al inicio de la campaña. Pero que ahora será Miguel Mejía Barón, vicepresidente deportivo, quien decida su continuidad.

“Es una pregunta para Miguel Mejía Barón. Tengo contrato firmado. Los que disponen son ellos. No hemos cumplido el objetivo deportivo que nos planteamos. Nos quedamos afuera de todo. Deportivamente es un fracaso. La inversión no lo sé, pero tampoco es una cuestión de inversión porque antes entramos a finales. Estoy derrotado y lo peor que puede pasarme en mi vida es estar derrotado”

Andrés Lillini