El empate de Cruz Azul ante Xolos de Tijuana dejó en evidencia que hay heridas que aún no cierran. El reencuentro entre Nacho Rivero y su antiguo club destapó una interna que persigue a los cementeros desde el invierno pasado. El mediocampista uruguayo no se guardó nada y le tiró con todo a su ex DT.
Nacho Rivero le tira con todo a Larcamón y directiva celeste
Nacho Rivero tuvo su primer juego como ex futbolista cementero y dejó en claro que no hay reconciliación posible. Mientras el charrúa saludó a gran parte de sus excompañeros en el túnel, el encuentro con Nicolás Larcamón fue muy tenso: un apretón de manos frío, sin cruce de miradas y con poca amistad.
Tras el pitazo final, el mediocampista no se guardó nada y, aunque no dio nombres propios, sus palabras fueron tajantes. “El día que me fui, en el aeropuerto, fui claro. Me entregué en cuerpo y alma. Cuando apoyo la cabeza en la almohada, nada que reprocharme”, expresó.
Lejos de quedarse ahí, Nacho Rivero redobló la apuesta asegurando que siempre fue de frente en su estadía con la Máquina. Todo apunta a una falta de lealtad y hombría de parte del cuerpo técnico, encabezado por Nicolás Larcamón.
“Mi familia y yo sabemos lo que pasó, no vamos a entrar en detalles. Yo sé que puedo venir aquí el día de mañana y puedo mirar a los ojos a cualquiera, y eso no pasa para conmigo. Yo sí lo puedo hacer”, manifestó.
En sintonía con este inesperado dardo, Nacho Rivero aprovechó para agradecer la confianza de la directiva de Tijuana. “Estoy vistiendo esta camiseta que me dio todo… No quiero dejar de agradecer a Jorge Alberto Hank, que siempre confió en mí. Es un tipo con valores, y yo me aferro a ese tipo de personas que confían en mí. Si me son leales, yo voy a ser leal”, cerró.





