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El pasado viernes 19 de junio la Comisión Disciplinaria (CD) de la FIFA sancionó a la Federación Mexicana de Futbol por el famoso grito “¡eeh puto!” en las gradas. Dicha sanción fue una nueva multa (como han sido las anteriores), sin embargo, por primera vez la CD fue tajante y dictaminó un veto de dos partidos en las eliminatorias para Qatar 2022.


Es un tema que polariza, mientras unos creen que la FIFA “exagera” y que no comprende la cultura mexicana respecto a la palabra “puto”, otra parte lo ve como un grito “homofóbico”, sin embargo, no todo lo que se lee o se dice es verdad. Razón por la que se abre este espacio para explicar -desde el derecho deportivo- el porqué la FIFA emprendió una serie de sanciones.


Antecedentes


Toda historia tiene un principio, y el grito de “¡eeh puto!” no es la excepción, En los años 80, en los partidos de la Asociación de Futbol Americano Infantil de Monterrey, el equipo de los Potros era reconocido por inventar sus porras, una de ellas era que en cada Kick-off y goles de campo, los padres de familia en la grada, gritaban a una sola voz “eeeeeh… ¡pum!".


Con el paso de los años, el famoso grito de “ehh ¡pum!" lo adoptaron los aficionados de los Borregos Salvajes de Monterrey, y no fue hasta el 2001 que la afición de los Rayados la llevó al futbol mexicano. Sin embargo, el problema vino después, cuando en los Preolímpicos de 2003 los aficionados de la selección mexicana sustituyeron el ¡pum! por el ¡puto!



No obstante, fue hasta que la afición rojinegra lo llevó a la grada para insultar a Oswaldo Sánchez por ciertas declaraciones que éste hizo aludiendo que su corazón no era de Atlas, sino de Chivas, y desde hace ya más de 15 años el grito se viralizó en la Liga MX y se ha extendido en competiciones a nivel mundial, aunque fue hasta Brasil 2014 cuando el grito empezó a ser sancionado y sobretodo catalogado de “homofóbico”.


¿Por qué se le catalogó de homofóbico?


Primeramente, hay que especificar y observar las definiciones que se encuentran dentro de la RAE (Real Academia Española) de la palabra puto:



En ese sentido, como podemos observar, como tal, la palabra puto, per se, en ningún momento hace referencia a una persona “homosexual”, por el contrario, si nos fijamos con atención, la definición 1, sí la define como una palabra denigrante y, sobre todo, cada una de las cinco definiciones se antepone el prefijo de una palabra malsonante.


Hasta ahí todo claro, y es donde podrá salir la pregunta ¿cuándo, quién o por qué fue catalogado el grito como homofóbico? Esto sucedió por primera vez en el mundial de Brasil 2014, por los agentes de la red FARE o FARE network.


FARE, el organismo que impulsó a la FIFA a castigar a México


Futbol Contra el Racismo en Europa, o FARE por sus siglas en inglés, nació en 1999 justamente porque los fans, clubes y jugadores están en contra del racismo en Europa, tal y como su nombre lo dice, FARE es una organización que lucha la desigualdad en el mundo del futbol bajo un mensaje de no discriminación (raza, género, religión, orientación sexual, entre otras).


Para poner más contexto, podríamos decir que los agentes de FARE están repartidos de modo incógnito entre la afición en todos los juegos de todas las selecciones (amistosos, clasificatorios y/o fase mundial), dichos agentes se dedican a observar, calificar y reportar las conductas que los aficionados tienen durante los encuentros de futbol, a su vez también observan los momentos previos al partido y lo que sucede al término del mismo, todo lo que observan lo insertan en una hoja que vamos a llamar el reporte FARE (FARE report); el cual, cabe destacar, son redactados en su mayoría en inglés.


Teniendo ya un pequeño panorama de qué hace FARE, justamente desde 2014, sus agentes han incluido en sus reportes que los aficionados le gritan al portero rival “eeh ¡puto!” en el saque de meta, sin embargo, al hacerlo en inglés, FARE inserta sus comentarios más o menos de la siguiente forma: “…seconds after the rival goalkeeper kicked the ball from the goal kick, Mexican fans started to scream or chant at him “ehhh ¡puto!, which can be translated to faggot”.


En línea con lo anterior, si traducimos de manera literaria la palabra “faggot”, esta quiere decir mariquita/maricón, lo cual, sin lugar a duda es una palabra homofóbica, discriminatoria, ofensiva y claramente malsonante. Por ello, al pasar esos reportes FARE claramente los pone como ofensivos y discriminatorios y, por ende, la CD de FIFA basándose en sus reglamentos, específicamente el Código Disciplinario inicia los procesos disciplinarios en contra de la FMF.


El porqué de las sanciones


Como ya aclaramos en líneas pasadas, debido a los reportes de FARE desde el mundial de 2014 (México vs Camerún el primero) hasta la fecha y a la pobrísima “traducción” que dicha agencia le otorgó y le dio a la palabra puto, es que la FIFA no tuvo más remedio que comenzar a abrir procesos disciplinarios en contra de la FMF.


Ahora bien, dichos procesos se derivan de lo estipulado en los diversos Códigos Disciplinarios que han estado vigentes desde 2014 hasta el día de hoy, sin embargo, y como veremos adelante, existe un parteaguas en la severidad de las sanciones y entenderemos por qué ahora se sancionó con el veto de partidos y anteriormente únicamente habían sido advertencias/amonestaciones y a la postre multas económicas.


Pues bien, como se mencionó el primer procedimiento disciplinario fue abierto en Brasil 2014, específicamente por los hechos sucedidos en el partido México ante Camerún. En dicho partido saque, tras saque la afición no paraba de gritar “eeh ¡puto!”, y derivado de ello, los agentes FARE pasaron el reporte (con la traducción) y la FIFA inició el debido procedimiento Disciplinario.


Sin embargo, la CD en el propio Mundial 2014, emitió la resolución de dicho procedimiento y de manera muy tajante manifestó que después de analizar el caso, el grito en la grada mexicana no era considerado como ofensivo, insultante o que contraviniera el Código Disciplinario y, por ende, todos los cargos o las acusaciones en su contra eran desechadas, y evidentemente, los reportes posteriores de otros encuentros no fueron considerados para iniciar procedimientos en contra de la FMF, hasta aproximadamente finales de 2015 o principios de 2016.


Derivado de ello, la postura de FARE fue la siguiente, "…if the decision is that the use of the word “Puto” (faggot) is not homophobic then this is disappointing and contradicts the expert advice of the Mexican government’s own anti-discrimination body CONAPRED and numerous other experts…". Traducción: Si la decisión es que el uso de la palabra puto no es de connotación homofóbica será muy decepcionante y también contradice la asesoría de la CONAPRED y de otros expertos sobre el uso de la palabra.


Como podemos ver, FARE fue muy tajante y ha sido tan insistente en los partidos de México que desde 2015 hasta 2019 se iniciaron más de 10 procedimientos disciplinarios en contra de la FMF por la conducta de los aficionados en la grada (específicamente el grito de "puto"), tanto en amistosos, clasificatorios a Rusia, Copa Oro, mundiales sub-17 y sub-20, Confederaciones y en Rusia 2018 ante Alemania. Dichos procedimientos, han sido iniciados por las supuestas infracciones a los artículos 57, 58 apartado 1, inciso a) y apartado 2 incisos a) y b) y 67 apartados 1, 2 y 4 (este último, únicamente en competiciones finales: mundial, Copa Oro, Copa América, Confederaciones) del código Disciplinario de la FIFA, vigente hasta 2019, ya que en ese año hubo una reforma sustancial a dicho Código, que se abordará más adelante.


El sustento legal

A continuación, se insertan los artículos referidos anteriormente, mismos que iremos desmembrando poco a poco para entenderlos en un ámbito que no sea del Derecho del Futbol:

Primeramente, habrá que especificar y ser muy claro de lo estipulado en el artículo 67, el cual, sin más preámbulo, especifica que cualquier conducta de los aficionados en la grada (como local o visitante) el equipo/federación en cuestión será solidariamente responsable por los actos de éstos, es decir, que por cualquier insulto, falla o violación al reglamento de los fans, la FMF será sancionada por la conducta de dichos sujetos.


Ahora bien, el artículo 57 es muy claro sobre las faltas por palabras o gestos injuriosos (malsonantes) que si recordamos las definiciones de la RAE la palabra puto por naturaleza es malsonante, es decir, que así de primeras sí hay razón suficiente para sancionar a la FMF por los gritos en la grada, sin necesidad de que el grito o la palabra tenga una supuesta connotación homofóbica.


En esa misma línea, si uno analiza lo estipulado en las primeras líneas del artículo 58 apartado 1, éste versa que aquellos que por medio de actos o palabras humillen, discriminen o ultrajen y de una u otra forma atenten contra la dignidad humana de una persona o a un grupo de personas por su raza, color de piel, idioma, credo u origen serán acreedores de sanción. Asimismo, el apartado número 2 indica que si un grupo de aficionados realiza estas conductas, la asociación en cuestión sería sancionada con una multa no menor a 30 mil francos suizos (aproximadamente 700 mil pesos).


En ese sentido, si hacemos una pequeña conclusión podemos determinar lo siguiente:


1. La asociación en cuestión es solidaria responsable de los actos de su afición, ya sea en calidad de visitante o de local.

2. La palabra puto es a todas luces malsonante, su naturaleza es de un insulto o una injuria, sin connotación exclusiva para asociarla con homofobia.

3. Las conductas sancionables en el artículo 58, son por discriminación de raza, color de piel, idioma, credo u origen, más nunca especifica ni se estipula por su orientación sexual.

4. La FMF en ese sentido incumple y contraviene el artículo 67 por la conducta de sus fans y el artículo 57 por la injuria y las palabras malsonantes, pero nunca incumple ni contraviene el artículo 58, ya que en estricto sentido no se estipula nunca la discriminación por orientación sexual, ergo, una conducta que no está tipificada, no puede ser sancionable, es decir, no puedes sancionar algo que no se está escrito, o en términos más de barrio, lo que no está prohibido, está permitido.

5. En 2014, la propia FIFA resolvió que no encontraba elementos suficientes para demostrar que la palabra -o el grito- era ofensivo o insultante (ni siquiera mencionaron homofóbico).


Derivado de ello, en 2017 la FMF apeló dos sanciones ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), argumentando a grandes rasgos lo siguiente:


1. Que la traducción realizada por FARE no es la correcta, ya que puto no es equivalente a "faggot".

2. Que la gente de FARE es de habla inglesa y no tienen esa picardía latina, por ende, no puede ser tomada como literal esa traducción de la palabra.

3. Que la palabra puto, no es homofóbica, y además tiene muchas connotaciones, como de suerte, referencia, adjetivo, sustantivo, por ejemplo, qué puta suerte, qué puto día, qué puto caro, puta mesa, puto coche, entre mil y otras formas de referirla.

4. Que en competiciones fuera de México, donde la FMF no tiene jurisdicción, no tienen forma de controlar a la afición, por ejemplo, con el sonido del estadio, pancartas antes de llegar al estadio, en el estadio, anuncios o advertencias en la TV del mismo, etcétera.

5. Que al estar como conducta sancionable a la afición visitante, puede existir la posibilidad que un grupo de personas del rival usen la playera o la indumentaria mexicana y comiencen a insultar o a gritar ¡puto! Y, por ende, la FMF sea sancionada.

6. Que al preguntar a varios porteros tanto dentro de la Liga como en el ámbito de selecciones, ninguno de ellos se sentía ofendido cuando les gritaban “ehh ¡puto!” al realizar el saque de banda.


En ese sentido, debido a la brillante defensa de la FMF, a lo establecido en el reglamento (las lagunas de la ley, por llamarlo de alguna forma), a lo dicho por la propia FIFA en 2014, el panel de árbitros del TAS determinó y resolvió a grandes rasgos lo siguiente:


1. Que ciertamente hay una cultura mexicana sobre la palabra “puto”, pero que al final la palabra tiene una naturaleza ofensiva, es malsonante e injuriosa.

2. Que es verdad que la intención de los aficionados en la grada no era la ofender o discriminar a una persona o a un grupo de personas en concreto.

3. Que si bien, la intención nunca fue la de discriminar u ofender a los porteros o a la comunidad LGBTQ+, la palabra "puto" puede ser consideradas discriminatoria u ofensiva por su propia naturaleza y, por tanto, no deben ser toleradas en los estadios de futbol.

4. Que el código disciplinario de FIFA, únicamente requiere el uso de "palabras ofensivas", siendo irrelevante la intención de los que ofenden y si las personas a las que se dirigen los cantos se sienten ofendidas o no, el Panel determinó que el canto gritado por los seguidores mexicanos debe ser considerado como "Conducta Impropia" por parte de éstos, por ende, de conformidad con lo establecido en el art. 67, la conducta impropia debe ser sancionada y la FMF será la responsable de acarrear la sanción por la conducta de sus aficionados.

5. Que existe un precedente en el mundial de Brasil 2014, donde la FIFA determinó que el canto/grito no era ofensivo, y, por tanto, la FIFA tácitamente hace creer a la FMF que dicho canto no infringía el código disciplinario, y, en consecuencia, debido a su erróneo pero legítimo entendimiento, la FMF no tuvo la oportunidad de emprender acciones o tomar medidas que pudieran prever, mitigar o detener el canto, especialmente cuando el canto no creó ningún riesgo particular en el estadio.

6. Derivado de todo lo anterior, el TAS determinó que la FMF no debería pagar ninguna multa, sino que todo debería quedar en una amonestación; sin embargo, que a partir de ese momento (2017) la FMF es consciente de la gravedad y la naturaleza de la palabra, por ende, la FIFA sí está facultada y tendría argumentos para sancionar a la FMF por los cantos ofensivos, insultantes e injuriosos en la grada.


En esa tesitura, hay que entender que a México hasta 2018, no se le sancionó como tal por ser un grito homofóbico, puesto que el propio Código Disciplinario no incluía o no tenía tipificado la orientación sexual como discriminación, pero claramente y es importante entender este punto LA PALABRA ES INSULTANTE Y OFENSIVA, y, por ende, al ser malsonante sí contravino en repetidas ocasiones el art. 57 (más no el 58) y al ser cantado/gritado por la grada también el art. 67. Para ponerte un ejemplo muy claro de otra sanción que se nos impone es el grito de la palabra “culero”, sí cuando se le insulta al árbitro y la afición corea la palabra, la CD de FIFA también impone multas (más leves) a la FMF por la naturaleza ofensiva e insultante de la palabra.


En mi opinión, al nunca haber sido explicado por ningún medio de la manera que se está explicando ahora y el desconocimiento en derecho del futbol/del deporte, fue que en todo momento se dijo que la FIFA nos había sancionado por ser un grito homofóbico, cuando lo cierto fue que al no haber sido estipulado en el ya multicitado Código Disciplinario la discriminación por orientación sexual (hasta 2019) la FIFA únicamente nos sancionaba por gritos injuriosos en la grada y por palabras ofensivas, así como también por la conducta impropia de los aficionados en la grada, no omito mencionar, que también la CD de FIFA en sus resoluciones, hacía alusión a que el grito era homofóbico y seguía considerando los reportes de FARE con la traducción de "faggot" (mariquita/maricón), pero sin que se sancionara por dicha razón. Por ello, el mexicano de cierta forma “intentó desafiar” a la FIFA al continuar gritando “eeh ¡puto!” partido tras partido de la selección, sin entender que la razón o el fundamento no era la homofobia, sino la ofensa per se, y que al ser una palabra ofensiva e insultante, las consecuencias eran las multas y los procedimientos disciplinarios hasta 2018 en Rusia.


Ahora bien, recordarás que al principio de la nota se adelantó que existía un parteaguas en el Código Disciplinario y que por esa razón ahora fuimos sancionados con más severidad (ya que la mayoría de las veces fuimos sancionados con multas económicas) al vetarnos con dos partidos a puerta cerrada.


¿Qué cambió a partir de 2019?


El día 11 de julio de 2019, la FIFA remitió a todas sus federaciones miembro, la circular NO. 1681, en la cual se informó sobre la aprobación de la edición de 2019 del Código Disciplinario de la FIFA en la sesión del Consejo de la FIFA del pasado 3 de junio en París y que entraría en vigor el día 15 de julio de dicho año.



En dicha circular se especificaron los cambios más significativos que tendría el nuevo código edición 2019 (que sigue vigente y sin reformas a la fecha), por ejemplo, que el Código se simplificaría y se haría “más amigable” y pasaría de 142 artículos a 72, entre otras cosas, recalcando el siguiente punto como el más significativo y en mi opinión el más importante se observa a continuación:



En línea con la circular, se muestran dos de los artículos que más debemos tener atención o deben importarnos más como aficionados (ya que la FMF los tiene muy presentes), para seguir entendiendo el porqué de las sanciones de la FIFA y para de una buena vez concientizarnos, ser responsables y sobre todo cambiar de mentalidad al ir a un estadio a disfrutar la fiesta del futbol. Así pues, hay que poner mucha atención al artículo 8 y al 13 del Código Disciplinario 2019.



Entendiendo el artículo 8, la FIFA tiene pleno conocimiento de todas las acciones y los planes que ha emprendido la FMF para erradicar el canto de la grada, desde partidos de selecciones hasta partidos en liga (que hemos visto que han sido detenidos por minutos), sin embargo, como podemos observar dicho artículo es sumamente claro que; las Federaciones, serán responsables de las acciones de sus seguidores aún cuando éstas puedan demostrar la ausencia de culpa.


Es decir, que a pesar que la FMF puede determinar y decir “oye, FIFA, he llevado campañas, planes y demás acciones para erradicar el grito y/o inclusive fue de visita o en campo neutro (competición final) donde no tengo jurisdicción, pero mis aficionados lo volvieron a hacer, la culpa no es mía” la CD de FIFA nos volverá a sancionar porque con este nuevo código y las reformas hechas justamente se protegió para evitar y subsanar las lagunas que se encontraban en el código anterior.


Ahora bien, en ese mismo contexto, de la evolución y corrección del código, quiero que veas el artículo 13 del CDF 2019:


Como se puede ver, en esta ocasión la FIFA es muy clara y tajante al dar una amplitud significativa a lo que es la discriminación y ante que situaciones, por ejemplo, se incluyó lengua, posicionamiento político y económico, origen étnico, nacional o social, lugar de nacimiento, ORIENTACIÓN SEXUAL, entre otras, y de esa manera dejando ver y dando a entender que la tolerancia al racismo y la discriminación es de cero, por ello fue que se mencionó que existió un parteaguas, ya que gracias a esa laguna y al grito de “eeh ¡puto!” la FIFA se dio cuenta de que estaba dejando un campo muy amplio para el racismo y la discriminación, toda vez que en el antiguo código había conductas que no encajaban o no eran susceptibles de sanción por no estar especificadas.


Claramente si se hace una conjetura de la conducta impropia de los aficionados que siguen gritando “eeh ¡puto!”, más la responsabilidad solidaria, más la negligencia de los mismos, más la naturaleza ofensiva de la palabra puto, más las reiteradas (más de 20 en seis años) sanciones, más las advertencias y las multas impuestas con anterioridad, no debería sorprenderos que la FIFA haya determinado dar una multa récord a la FMF y que además haya determinado que habría dos partidos a puerta cerrada; un golpe económico para la federación, ya que no habrá ingresos por esos dos partidos sin afición. Y habrá que entender que por primera vez la FIFA ya logró sancionar a México por gritos homofóbicos en la grada, ya que antes, no lo había podido hacer y únicamente fueron sanciones por conductas impropias y por palabras insultantes y ofensivas, más no discriminatorias.


En conclusión, la FIFA hoy sí tiene todas las papeletas para poder sancionarnos por discriminación o racismo, y claramente, esas dos conductas son más graves (FIFA las califica como extremadamente graves) y es verdad que sanciones más graves vendrán para la selección si los aficionados continúan haciéndolo, los siguientes castigos podría ser: pérdida de un partido, pérdida de puntos, pérdida de títulos, y la más grave la expulsión de una competencia oficial regulada por la FIFA y/o sus Confederaciones, que en este caso la más próxima es Qatar 2022.


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Autor: Rafael Schroeder

Editor: Carlos Pérez


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