El Mundial 2026 y las vacaciones ya quedaron muy atrás en el espejo retrovisor. Este lunes 3 de agosto, el Real Madrid retomó los entrenamientos bajo las órdenes del mítico José Mourinho, con una doble sesión de trabajo para continuar preparando la temporada 2026-2027.
El centro de los focos en Valdebebas se lo llevó Vinicius Jr. El brasileño pasó el reconocimiento médico y volvió a ponerse a disposición del entrenador luso mientras se acerca a la recta final de su contrato con la Casa Blanca y se mete de lleno en el radar del Arsenal de Inglaterra.
Según informó el diario español AS, el conjunto londinense está decidido a hacerse con los servicios del astro brasileño de 26 años. Mikel Arteta incluso habría intervenido para facilitar el traspaso y explicarle al futbolista el lugar que tendría dentro de su proyecto. Vinicius sabe que los Gunners construirían buena parte de su ataque alrededor de él, un protagonismo que hoy no tiene tan claro en Madrid.

¿Se va o se queda? La decisión final de Florentino Pérez
El contrato del sudamericano finaliza el 30 de junio de 2027. Después de varios meses de negociaciones sin avances definitivos, la directiva que preside Florentino Pérez ya le comunicó a su entorno que la última oferta presentada marca el límite al que está dispuesto a llegar el Real Madrid
Así, el histórico presidente merengue decidió dejar el futuro en manos del propio Vinicius. Si acepta las condiciones, renovará con el Real Madrid. Si las rechaza, el club abrirá la puerta a una venta este mismo verano para evitar que llegue al último año de su contrato y pueda marcharse gratis más adelante.

En Valdebebas siguen considerando al extremo una pieza fundamental y desean que continúe, pero no están dispuesto a romper su escala salarial por ningún jugador, por determinante que sea. Además, el posible fichaje del marfileño Yan Diomandé ofrecería a Mourinho una alternativa desequilibrante, reduciendo la dependencia de Vinicius.
Florentino ya movió su última ficha y ahora espera la respuesta de Vinicius. Todo esto ocurre mientras el Arsenal se relame y espera la oportunidad perfecta para lanzar su ofensiva.






