Por Mario Pasten

UN PENAL COMETIDO POR KIMPEMBE EVITÓ DARLE LA VICTORIA AL PSG 

En un partidazo, el RB Leipzig y el PSG empataron a dos goles. Ambos equipos se entregaron y nos brindaron un buen espectáculo, digno de un partido de Champions League.

En los primeros minutos el equipo de Pochettino se vio contra las cuerdas gracias a la presión de los 'Toros'. Al minuto 7, Leipzig aprovechó un error en la salida parisina para mandar un centro por banda izquierda, Nkunku se libró de su marca y mandó el cabezazo al segundo poste para adelantar al equipo alemán.

El partido se le ponía más complicado al PSG cuando se marcó un penal al minuto 10 pero el portugués André Silva tiró muy mal su penal y Donnaroumma salvó a su equipo de un desastre.

En el momento más difícil del partido, salieron las individualidades del PSG a alzar el barco y en una jugada armada por Neymar y Mbappé, Winjadum cerró la pinza y empató el juego.

El partido se hizo de ida y vuelta, demostrando que ninguno de los dos equipos se quería dejar puntos en el camino. Antes de irnos al descanso, el mismo Wijnaldum adelantó al PSG en un tiro de esquina que había sido rematado por Marquinhos. En primera instancia el colegiado marcó offside, la jugada fue consultada por el VAR y el árbitro corrigió su decisión y dio por bueno el gol.

Para el segundo tiempo, el equipo francés se echó para atrás y con la velocidad de Di María, Neymar o Mbappé buscaba armar un contragolpe letal. Corrían los minutos y todo parecía que el marcador no se iba a mover más, pero al 90 Kimpembe cometió otra falta dentro del área y con el videoarbitraje, se marcó el segundo penal a favor del Leipzig. Szoboszlai tomó la responsabilidad y le pegó con determinación para poner el empate definitivo.

El empate le sirvió de poco a los dos equipos, pues PSG se encuentra como segundo lugar de la tabla, mientras que el Leipzig sigue en el fondo de su grupo.