Por: Juskani Cabello 


Lejos del lujo y de los fichajes millonarios nació la historia del Real Madrid. El modesto club Football Sky fue la semilla que dio vida a uno de los mejores equipos del mundo. Julian Palacios, integrante de la plantilla del club, vio la necesidad de profesionalizar el balompié en su país, herencia que venía pegando fuerte desde el norte de Europa, precisamente de la isla que vio nacer el futbol: Inglaterra. 


El jueves 6 de marzo de 1902, Palacios, en conjunto con los hermanos Joan y Carles Padrós, aprobaron la fundación del Madrid Football Club en el número 48 de la calle de Alcalá.


El interés por el futbol de Joan y Carles nació a raíz de una serie de viajes profesionales a Inglaterra. Ahí admiraban a un pequeño club londinense de larga tradición que correspondía al nombre de Corinthian Football Club. Los hermanos quedaron impresionados con la trayectoria del equipo cuando se coronaron por primera vez en la Liga inlgesa y, quizá por ese motivo, decidieron adoptar el color blanco en su camiseta con la idea de adoptar el carácter ganador.

 

Los nuevos seguidores del Madrid han olvidado un pequeño detalle en la historia de su club; sus fundadores fueron catalanes. Los hermanos Joan y Carles, hijos de Tomoteu Padrós, regentaban una tienda de telas en la calle de Call en las cercanías de Las Ramblas. Sin embargo, el negocio no era floreciente, razón por la que el padre tomó la decisión de trasladar la familia y el negocio a la capital del Reino, donde el sector textil estaba todavía por explotar y las posibilidades de prosperar eran mayores. 


Los padres del madridismo han quedado desde hace muchos años relegados en la penumbra del olvido. No se han beneficiado nunca de un homenaje público ni privado. Desde la época de Santiago Bernabéu hasta Florentino Pérez, las historias oficiales han tocado muy superficialmente la cuestión.