La Selección Mexicana terminó otra Fecha FIFA sin encontrar el rumbo bajo las órdenes de Rafa Márquez y la derrota por 2-0 ante Chile dejó consecuencias dentro del vestidor. Uno de los jugadores que no ocultó su frustración fue Obed Vargas, quien asumió la responsabilidad por lo sucedido, reconoció la deuda del equipo y envió un contundente mensaje a la afición.
¿Qué dijo Obed Vargas tras la nueva derrota de México?
El mediocampista evitó buscar excusas después del resultado y reconoció abiertamente que México estuvo lejos de ofrecer la imagen que esperaba durante sus últimos compromisos. Vargas admitió que existe frustración dentro del plantel después de acumular cuatro encuentros sin victoria.
“No dimos la cara que debemos dar”, reconoció Obed Vargas al analizar lo sucedido. El futbolista también aceptó que el Tri no consiguió demostrar dentro de la cancha lo que debía representar cada vez que porta la camiseta de México.
Pero su mensaje no terminó con la autocrítica. Vargas decidió dirigirse directamente a los seguidores y ofreció disculpas a la afición mexicana por el desempeño mostrado durante esta Fecha FIFA, consciente del creciente descontento alrededor del equipo.
Obed tuvo participación en los cuatro compromisos de esta etapa y acumuló alrededor de 140 minutos. México empató frente a Colombia y Perú antes de sufrir derrotas consecutivas contra Estados Unidos y Chile, resultados que aumentaron los cuestionamientos alrededor del nuevo proyecto.
Vargas revela la única manera de recuperar a la afición
Vargas también fue cuestionado sobre qué necesita hacer la Selección Mexicana para volver a conectar con una afición que ha mostrado su inconformidad ante los resultados. Su respuesta fue contundente y dejó prácticamente fuera cualquier discurso: el equipo necesita comenzar a ganar.
“Ganando, es la única forma que podemos reconectar con la gente”, sentenció Obed. Para el mediocampista, las explicaciones pierden importancia mientras México no consiga trasladar una reacción directamente al terreno de juego.
El arranque de Rafa Márquez ha quedado marcado por dos empates y dos derrotas en sus primeros cuatro encuentros como entrenador. Además, México apenas consiguió dos goles y recibió siete, cifras que reflejan las dificultades que deberá solucionar antes de sus siguientes compromisos.
La presión aumentará en noviembre, cuando la Selección Mexicana dispute sus próximos partidos oficiales. Para entonces ya no bastarán las disculpas ni las promesas: tal como reconoció Obed Vargas, recuperar a la afición dependerá de una respuesta mucho más sencilla de explicar que de conseguir: volver a ganar.






