La Federación Mexicana de Futbol sorprendió recientemente al no cerrar la puerta a la propuesta impulsada por la FIFA para permitir la participación de capital privado en algunos de sus proyectos comerciales. La postura fue interpretada como una señal de respaldo hacia Gianni Infantino en medio del debate que ha generado esa iniciativa.
¿Qué habría negociado realmente México con FIFA?
Sin embargo, JuanFutbol pudo conocer que detrás de esa decisión existiría una negociación mucho más amplia, cuyo objetivo sería fortalecer la posición de México dentro de la FIFA y asegurar que el país continúe siendo protagonista en la organización de competencias internacionales durante los próximos años.
De acuerdo con información obtenida por este medio, la disposición de la Femexfut para acompañar diversas iniciativas impulsadas por Gianni Infantino no respondería únicamente a una cuestión institucional, sino también a un acuerdo que buscaría beneficiar directamente al futbol mexicano.
Según pudo conocer JuanFutbol, las conversaciones entre ambas partes comenzaron durante la Copa del Mundo de 2026. Fuentes consultadas por este medio aseguran que Mikel Arriola sostuvo diversos encuentros con Gianni Infantino.
En los que habría planteado el interés de la Federación Mexicana por seguir convirtiendo al país en una de las principales sedes del futbol internacional una vez concluido el Mundial. La postura mexicana habría sido clara: la Femexfut estaría dispuesta a respaldar algunas de las iniciativas impulsadas por la FIFA. Siempre y cuando ese respaldo también se tradujera en beneficios concretos para México.
Los tres torneos que México quiere llevar al país
De acuerdo con la información obtenida por JuanFutbol, la Federación Mexicana de Futbol busca convertirse en sede de al menos dos de los siguientes eventos internacionales:
- Mundial de Clubes.
- Copa Mundial Femenina de la FIFA.
- Una próxima edición de la Copa Oro.
Las fuentes consultadas señalan que ese habría sido uno de los principales objetivos planteados durante las reuniones entre la dirigencia mexicana y el presidente de la FIFA.
Mikel Arriola habría llevado incluso el respaldo del Gobierno Federal
JuanFutbol pudo conocer además que, durante esas conversaciones, Mikel Arriola habría explicado a Gianni Infantino que el proyecto. No solamente cuenta con el respaldo de la Federación Mexicana de Futbol. Según las fuentes consultadas, también le habría transmitido que la presidenta Claudia Sheinbaum tiene un fuerte interés en que México vuelva a organizar eventos internacionales de primer nivel.
Especialmente el Mundial de Clubes y una futura Copa Mundial Femenina. Ese respaldo del Gobierno Federal habría sido presentado como una de las principales fortalezas de la candidatura mexicana para albergar cualquiera de estos campeonatos.
FIFA habría reaccionado de forma positiva
De acuerdo con la información obtenida por JuanFutbol, la respuesta inicial desde la FIFA fue favorable. Las fuentes consultadas aseguran que Gianni Infantino habría recordado que el organismo ya confió en México como una de las sedes de la Copa del Mundo de 2026.
Y que bajo ese mismo precedente, no descartaría volver a otorgarle nuevas competencias internacionales. Aunque no existe todavía una decisión oficial, las conversaciones habrían dejado abierta la posibilidad de seguir avanzando en ese objetivo.
La exigencia que México le habría puesto a FIFA
Sin embargo, la negociación también habría incluido una condición muy clara por parte de la Federación Mexicana. De acuerdo con las fuentes consultadas por JuanFutbol, México habría solicitado que, en caso de recibir alguno de estos torneos. La sede no vuelva a compartirse con Estados Unidos.
La postura mexicana respondería a la intención de que el país pueda aprovechar por completo el impacto deportivo, económico y turístico que representa organizar una competencia internacional de esa magnitud. Las mismas fuentes aseguran que la Femexfut habría sido enfática al señalar que no pretende repetir un esquema similar al del Mundial de 2026.
En el que la organización terminó distribuyéndose entre tres países y gran parte del protagonismo recayó en territorio estadounidense. Por ello, México habría planteado que, si la FIFA desea contar con su respaldo en futuras iniciativas. También deberá considerar que los próximos grandes eventos que lleguen al país se desarrollen sin compartir la sede con Estados Unidos.
Por ahora, ninguna de estas negociaciones ha sido confirmada oficialmente por la FIFA ni por la Federación Mexicana de Futbol. Sin embargo, las conversaciones continúan y podrían convertirse en uno de los movimientos políticos más importantes del futbol mexicano de cara a la próxima década.






