CAMBIOS DE PATROCINADOR QUE SORPRENDIERON

Los patrocinadores son parte clave de los deportistas de élite. Están con ellos en sus más grandes éxitos y en sus días más oscuros. Les proveen de su herramienta de trabajo del día a día a cambio de hacer eco a nivel mundial de sus productos. Hay quienes llevan toda su carrera con una marca; o hay quien es como el Sebastián Abreu de los patrocinios. 

EL PRINCIPIO DEL FIN

Andrés Iniesta decidió este año que lo mejor era partir a Japón para el ocaso de su carrera. El Camp Nou lloró como nadie la partida del “Fantasmita” que desde 2002 era parte de la primera plantilla del Barcelona. Al aterrizar en tierras asiáticas, sorprendió a propios y extraños al abandonar a Nike para firmar por la marca nipona, Asics, patrocinador de su equipo, el Vissel Kobe.

ERA IMAGEN, Y AÚN ASÍ CAMBIÓ

Llevaba tiempo siendo imagen principal de los X de adidas y aún así decidió salir de la familia de las Tres Tiras. Luis Suárez fue, hasta Rusia 2018, uno de los assets más importantes de adidas. Pero sólo al arrancar la temporada, “El Pistolero” se sacó un as bajo la manga. Firmaba por la marca alemana Puma para usar desde agosto la línea Future.

SE ACABÓ EL ROMANCE

La relación entre Nike y Manchester United parecía interminable. Tanto que las tribunas de Old Trafford tenían el swoosh pintado. Pero todo lo que empieza, debe terminar. Para la temporada 2015, los Red Devils firmaron con adidas un contrato por 10 años y 94 millones de euros por temporada.

ADIÓS INFANCIA

La vida de la Juventus con Pavel Nedved, Gianluigi Buffon o Fabio Cannavaro no se entendería igual sin Nike. La marca del swoosh estuvo con ellos en los títulos y en el descenso. Sin embargo, en 2015 todo cambió. adidas llegó con un contrato de 23 millones de euros por temporada durante 6 años. Imposible decir que no. 

EL FIN DE UNA VIDA JUNTOS

No todo es futbol. Roger Federer tenía un contrato casi vitalicio con Nike. Tanto así que contaba con su propia línea de ropa con el swoosh, “RF”. Pasaron 20 años hasta que la marca asiática Uniqlo deshizo ese matrimonio. Un contrato de 10 años y 300 millones de dólares fueron suficientes para terminar la relación contractual.